Artículos por " David Espinar "
Escrito por David Espinar el 15 noviembre, 2011

Ante todo, quiero agradecer la ocasión que se me ha dispensado de poder compartir con todos mis opiniones sobre, especialmente, el delicado mundo de la Responsabilidad Social Empresarial, o Corporativa, a elegir. En el momento actual, donde la economía y la política van de la mano hasta el punto de que se ha producido la disolución de los resultados electorales de al menos dos sólidas democracias por la cuestión financiera, los compromisos socialmente responsables de los gobiernos son escasos, en especial, los de los países mediterráneos.
Aunque la palabra Empresarial define, como bien se puede suponer, a las empresas, no es menos cierto que las administraciones públicas tienen clientes, trabajadores, proveedores, créditos, riesgos reputacionales y medioambientales, etc. Es decir, que funcionan como empresas pese a que la elección de sus presuntos comités de administración difiera de las prácticas empresariales. Ante esta realidad, y sin discutir el evidente poder de las compañías privadas en la vida cotidiana de todos, es muy lamentable la falta de compromiso, voluntad, desarrollo, inquietud y fomento que las administraciones públicas hacen de la RSE.
De hecho, los esfuerzos de la Unión Europea van más hacia la regularización que hacia el establecimiento, y países como España divagan en un océano de incertidumbre, falta de información y sectarismo sindical que, en el caso de la RSE, no tiene ninguna relación con lo que verdaderamente persigue este concepto. Por todo ello, no debe extrañar que mientras Suecia, Alemania, Holanda, Reino Unido, Singapur, Canadá y tantos otros países redactan libros, manuales y documentación general sobre estas cuestiones, ninguno de los dos candidatos principales y escasos de los segundones a la presidencia del gobierno español hayan mencionado, casi ni de pasada, sus aspiraciones en torno a la RSE.
Posiblemente con más responsabilidad se habría afrontado esta crisis de otro modo: ni las familias, ni las empresas ni los administraciones funcionaron con buenas prácticas ni transparencia. Se miran con esperanza los cambios que supuestamente la vieja Europa va a acometer por el bien de sus ciudadanos, pero se comienza con manipular los resultados de algo tan sencillo y transparente como son unas elecciones. Quizás en España no haya tantas sonrisas si, dentro de seis meses, la Unión Europea recomienda y fuerza la salida del presidente de turno. ¿Dónde estaría la Responsabilidad?

Categorías: Sin categoría

Otros posts

10 consejos para ser un ejecutivo de cuentas de primer nivel

Andan los tiempos tan revueltos entre la prima de riesgo, los PIBs decrecientes y las reformas gubernamentales de cada viernes, que aprovechamos cualquier arista en el currículo; cualquier clavo ardiendo [...]

Sarah Palin. Situaciones excepcionales requieren decisiones excepcionales

¿Se puede fabricar a un candidato? ¿Es tan grande el poder de los medios? ¿Qué responsabilidad ética y moral tienen los consultores de comunicación? Son muchas las reflexiones que provoca [...]

Sitios de interes