Hace unos días, una amiga me decía de Miguel Ángel Uriondo: “No se de dónde saca el tiempo para escribir tanto. No sólo publica en La Gaceta sino que le dan las horas para su blog en La Gadgeta“.
Será por eso por lo que Actualidad Económica ha decidido ficharlo
Mi duda blogeriana es: ¿Se acabo La Gadgeta? ¿Tendrá tiempo Miguel Ángel para montarse un nuevo blog?
No he podido resisitirme a incluir este gag que explica, en 5 minutos, la crisis actual. Aun me río (por no llorar).
Acabamos de lanzar un nuevo servicio del que si no hablo, reviento.
Se llama LEWIS Wire y básicamente busca, valiéndose del RSS y otras tecnologías Web 2.0, convertir a la agencia en un “cable de noticias” para periodistas y bloggers sin invadirles el correo electrónico.
Mejor que contároslo, os enlazo a la nota de prensa. Se aceptan comentarios, críticas e impresiones…
Uno de los problemas más serios con los que he topado en mi corta vida gestionando personas es el de saber cómo satisfacer las expectativas de mis empleados compañeros. En épocas de vacas gordas -con alguna deshonrosa excepción por mi parte-, más o menos todo el mundo queda contento. Hay dinero para (casi) todos y responsabilidades hasta para el mensajero.
En épocas más duras como en la que nos encontramos, la tarea parece más cercana al encaje de bolillos -actividad injustamente trivializada, por cierto-, que a la administración de una empresa de servicios.
La época de promociones y ascensos reparte a iguales porciones, alegrías y desencantos. Tras la sonrisa y la invitación a cañas (personalmente, las prefiero ANTES de decidir el ascenso
, llegan los susurros, el “hayquever” y el: “¿Y yo? ¿Cómo me quedo yo en este reparto inmundo que acabas de hacer dictador fascista sin alma y con los testículos como una nuez? (Y que conste que digo esto por mi experiencia como empleado; de cuando trabajaba en otros lugares menos brillantes).
El caso es que algunas veces, en momentos difíciles, pues se hace complicado satisfacer a todos. Y se hace complicado porque en tu afán por interesarte por el no promocionado -gestionar gente se parece un poco a la vida de una mamá panda: tienes que elegir a un retoño de los dos que te han salido por mera supervivencia-, pues te preguntas de qué forma podrías mitigar su frustración; compensar la mala noticia con otras mejores que, sin ser eso, pues ayuden a que no se te venga abajo la persona.
Hay casos impepinables. Aquellos en los que dos y dos suman tres (sic) y en los que un ascenso significa una renuncia también. (Ojo: renuncia no deseada pero asumible muy a tu pesar).
Otros casos te llevan a las fronteras del sicoanálisis y a darte cuenta de dos Leyes Naturales de la Empresa:
1. Muchos de nosotros no sabemos qué queremos en el plano laboral y nos enfocamos (negativamente) en lo que la empresa NO nos da.
2. Como sicoanalista aficionado que eres (sn diván, para más inri), tu terapia es una mierda y más que aclarar, mancha de caquita todo cuanto ha tocado.
Del segundo axioma no hablo por razones evidentes.
Del primero, todos tenemos ejemplos (propios y ajenos):
“Quiero ser feliz en mi trabajo, tener tiempo para mis hijos y mi mujer, vivir en Lisboa, ganar un sueldo digno, que mis clientes respeten lo buen profesional que soy, dirigir un grupo de grandes profesionales, cobrar a tiempo las facturas, jardín, piscina y perro”. ¿Alguien no se adscribe a esta declaración de objetivos? ¿Alguién lo ha logrado? ¿Cuánto cuesta y dónde se compra o se vende?
Poseso….
Hace unos días, un colega me mandaba una relación de emails de agencias de comunicación que, según hipertextual, practican el SPAM para relacionarse con bloggers en español.
La lista, aunque aun es pequeña (¡Uff!) contiene algún insigne del sector que no enlazaré aquí por cierto e inexplicable corporativismo. Seguro que crece, pues es un reflejo de una iniciativa puesta en práctica por una redactora de un relevante blog americano llamado Lifehacker. PR Spammers se llama el invento y en ésta sí que estamos, a mi pesar
Precisamente hoy, Eva Sanagustín plantea si se debería crear una Lista Negra de agencias que ‘spamean’ (yo casi dirían ‘spamizan’ porque soy débil de vejiga y enseguida me entran ganas).
Para qué engañarnos: un poco de repelús sí que me dan estas listas.
Por un lado, porque que te incluyan en una lista tiene pinta de ser permanente, para bien o para mal. ¿Alguién ha tenido la suerte de que lo metan en una lista de esas de garitos cool? ¿O de éstas tan de moda dedicadas a morosos y presuntos morosos? Pues eso: que todos tenemos derecho a equivocarnos y el deber de rectificar pero -¡Ay, amigo!-, una vez que estás en La Lista…
Por otro lado, no estoy seguro de quién debe ponerle el cascabel al gato. Resulta inquiteante que una comunidad (vamos a tratar el mundo blogger como un ente porque TODOS sabemos que las honrosas excepciones son tan abundantes como las opiniones que permite Internet), que aboga por la libertad opinativa y de generación de contenidos tenga cierto interés en limitar la forma en la que distintas organizaciones les suministran información.
Quede claro: abomino el spam. Estoy en contra. Lo sufro en silencio.
Pero antes que listas deberíamos pensar en códigos deontológicos para la generación de contenidos. El periodismo acumula centurias de buenas prácticas; de respeto por la verdad; por la veracidad; por el rigor. Unas buenas prácticas que están perdiendo valor empujadas por la rapidez que les exige Internet -y el mundo blog, también-. Antes que buscar enemigos, los bloggers deberíamos diferenciarnos. Diferenciar entre los que respetan la verdad (o cierta dosis de verdad) y los que buscan la rapidez, por encima de cualquier otra cosa. Algo similar creo que ocurre con el periodismo (independientemente del signo político o cultural).
Otros posts
¿Se puede fabricar a un candidato? ¿Es tan grande el poder de los medios? ¿Qué responsabilidad ética y moral tienen los consultores de comunicación? Son muchas las reflexiones que provoca [...]
Categorias
Sitios de interes
- App Bistro Best apps for Facebook Pages and Places
- Social Caffeine Optimizing the blog in your life
- Social Mouths Help people to be succesful online



